Nada en la vida de Kim Kardashian y Kanye West es normal, por eso nadie esperaba que la celebración del 38 cumpleaños del rapero lo fuera. La última gran idea de Kim Kardashian ha sido alquilar el Staple Center, sede de dos equipos de la NBA, para festejar el aniversario. Allí la socialité reunió a los amigos de Kanye para que su marido pudiese disputar un partido de baloncesto como si fuese un profesional, con arbitraje real, comentaristas y su propio grupo de animadoras. John Legend fue el encargado de poner la guinda a la noche cantando el himno nacional.

Entre los invitados al evento estuvieron el comentarista deportivo John Salley, el jugador de la NBA James Harden, el rapero 2 Chainz o el cantante Justin Bieber, además de Klhoe y Kylie, hermanísimas de Kim.

El alquiler del recinto le ha costado a Kardashian nada más que 110.000 dólares, una cantidad insignificante dentro de su fortuna de 28 millones de dólares. No es la primera vez que esta pareja alquila un emplazamiento importante para una fiesta privada. En 2013 el rapero hizo algo similar alquilando un gran edificio de San Francisco para organizar la fiesta del 33 cumpleaños de Kim, durante la que le pidió matrimonio. El evento incluyó un espectáculo pirotécnico y la actuación de la Orquesta Sinfónica de Chicago.