Parece que Kim Kardashian no va a volver a ser la misma tras el robo que sufrió en París. Tras lo ocurrido en la ciudad de las luces, Kim regresó a Estados Unidos, concretamente a Nueva York, donde ha estado atrincherada.

Este pasado jueves, y tras cancelar el evento que tenía próximamente en Dubái junto a su maquillador Mario Dedivanovic, Kim ha decidido hacer las maletas y se ha trasladado junto a su familia a su residencia de Los Ángeles donde seguramente pueda recobrar algo de normalidad.

La estrella de 'Keeping Up With The Kardashians' abandonó el edificio completamente tapada con una gorra de béisbol y una capucha que tapaba prácticamente su cara.

Y es que según revelan, tras el robo de 10 millones de euros en joyas sufrido en París, Kim ha decidido alejarse un tempo de la vida pública y dejar de hacer ostentaciones de todo lo que tiene.