La mujer de Tom Cruise demuestra sus dotes en la interpretación en estos cuatro minutos aunque, desde que se convirtiera en madre, mide mucho más los proyectos en los que participa.

Sin embargo, Katie Holmes no dudó en aceptar su papel en este corto que ha protagonizado para su estilista peluquero, John Frieda. En la cinta, Holmes encarna a Joan Hudson una estrella de cine que desaparece al romper con su novio, en un avión.

Sin embargo, al pasar por un control de seguridad descubren en su bolsas productos de peluquería... Rodada en blanco y negro y, argumentos surrealistas a parte, Katie sale estupenda y, cómo no, muy bien peinadita.

Al parecer, según la revista People, Holmes aceptó porque le parecía muy divertido y siempre se ha sentido atraída por los cortometrajes.