Hasta ahora nunca habíamos visto a Johnny Depp emocionarse en directo en un plató de televisión. Por primera vez el actor se mostraba más frágil que nunca durante una entrevista en el programa de Graham Norton al recordar la enfermedad de su hija Lily Rose.

Y es que con tan sólo siete años, a la joven le diagnosticaron una infección renal muy grave que a punto estuvo de costarle la vida. De ahí que Johnny dijera que fue “el momento más oscuro de mi vida” y las lágrimas empañasen sus ojos.

Todo ello surgió a raiz de que el presentador se había interesado por la labor solidaria que realiza Depp, visitando a niños que están hospitalizados disfrazado de su personaje más carismático, el pirata Jack Sparrow.

“Para mí esas visitas son una bendición. Ir a un lugar en el que yo estuve tanto tiempo cuando mi hija estuvo enferma… Después de aquello, acudir a los hospitales se ha hecho más importante. Los niños son fuertes y muy valientes, pero los padres son los que se mueren poco a poco”, afirmaba un visiblemente emocionado Depp. Y añadía: “Ser capaces de llevarles un poco de alegría, una sonrisa aunque sea, a esas personas significa un mundo para mí”.