James Corden, uno de los presentadores de televisión más reconocidos del momento, hizo mal algunos cálculos en el pago de impuestos (por cerrar su empresa JK Corden Limited), y ahora le debe a Hacienda un total de 710.000 libras (820.718 euros).

Sin embargo, el diario The Mirror ha publicado también que los asesores financieros de Corden habían solicitado que se recalcularan las cuentas. De este modo, no se puede considerar que el cómico haya actuado con dolo, sino todo lo contrario, se considera que lo ha hecho de forma legal y no se puede alegar ningún delito contra él.

James decidió cerrar voluntariamente su empresa en el año 2012, después de 9 años de trabajo y sacrificio, cuando sus consejeros financieros le comentaron que tendría superávit de un millón y medio de libras.

Mientras que sus asesores están intentando solucionar este malentendido con Hacienda, el presentador de 'The Late Late Show' ha cruzado el Atlántico junto a su esposa Julia Carey, y sus hijos, quienes se encuentran en México disfrutando de unas vacaciones familiares.

¿Cómo se solucionará todo este batiburrillo?