Kanye West y Kim Kardashian parece que quieren callar a todos los que no paran de especular sobre su matrimonio. Desde el atraco que sufrió Kim Kardashian en París a punta de pistola, cuando acudía a la semana de la moda en la capital francesa, que consiguió retirar a la celebrity de la vida pública durante un tiempo, y los problemas de salud de Kanye West que comenzaron poco después del incidente y por los que el rapero ha estado ingresado un tiempo, la pareja ha estado en el punto de mira por el posible divorcio que se rumoreaba.

A esto se suma la supuesta ausencia del marido de Kim a la fiesta de Nochebuena organizada por la matriarca del clan Kardashian, Kris Jenner, que hizo que las alarmas sobre el posible divorcio volviesen a saltar de nuevo. La pareja, que hace unos días se dejó ver compartiendo una romántica cena y se mostraron juntos ante los paparazzis, se rumoreaba que se tambaleaba de nuevo.

Pero una foto de Kim Kardashian, Kanye West y sus hijos North y Saint en la fiesta de Kris, que ha compartido el rapero en su cuenta de Twitter, acompañada de un mensaje que decía 'happy holidays', ha puesto fin a los rumores. Una fuente cercana a la empresaria de éxito ha hablado: "Siguen siendo una pareja", explicaba a The New York Post. Pero según ha señalado la misma fuente ha sido un año muy complicado: "Pero ellos han tenido absolutamente un año duro. Han pasado por mucho".