Kylie Jenner está contentísima con su recién estrenado papel como madre, pero no tanto de las visitas que tiene que aguantar de todos aquellos que quieren ver a la pequeña Stormi. Su círculo más cercano cuenta cómo Kylie ha establecido una serie de normas para poder ver su hija.

Para empezar, Kylie parece que se ha obsesionado con la limpieza y los gérmenes, a los que ha desarrollado fobia. Esto hace que quien se quiera acercar a Stormi tiene que estar desinfectado. Por otro lado, Kylie se ha negado a salir de casa con la pequeña, es decir, sus amigos y familiares tienen que peregrinar hasta allí si quieren llenar de besos al bebé.

Como si de una boda se tratara, existe una lista de invitados exclusiva de aquellos que pueden ver a la niña. Debe de haber cola, porque hasta ahora, solo tenemos noticia de que hayan conocido a Stormi su bisabuela MJ, y Jordyn Woods la mejor amiga de Kylie.

Con la familia tan grande que tiene Kylie van a tardar meses en conocer a la nueva integrante del clan Kardashian. Veremos si a su hermana Khloé Kardashian, que está a punto de dar a luz, le gusta la iniciativa de Kylie y le copia. Nunca se sabe con la familia Kardashian Jenner.