Su vida dio para mucho. Para hacer el mejor cine, para ayudarnos a ponerle cara a la elegancia y al glamour y para saber que un solo corazón puede tener cien vidas.

En la de Elizabeth Taylor, tuvo ocho. La actriz llegó a contraer matrimonio tantas veces, que uno ya perdía la cuenta. Menos ella, que llegó a amar hasta el último minuto.

El gran amor de su vida, fue sin duda, el gran Richard Burton, con el que pisó el altar hasta tres veces. Pero antes, y también después, Taylor demostraba que todavía tenía ganas y seguía creyendo en el amor. Su primer marido, fue Conrad Nicholas Hilton con el que se casó a los 18 años de edad.

Dos años más tarde se dijeron adiós y Taylor conoció al actor británico Michael Wilding con el que tuvo sus dos primeros hijos varones. Con Mike Todd, su  tercer marido, Elizabeth dio a luz a una niña. Después de éste, boda con uno de sus grandes amigos, Eddie Fischer.

Tras separarse de él y vivir apasionados romances, llegó el también actor Richard Burton, su gran debilidad y el padre de su segunda hija. Estuvieron juntos en total y con tres enlaces de por medio, once años.

Este matrimonio también se rompió. Pero Elizabeth lejos de quedarse en casa llorando, volvió a enamorarse del senador John W. Warner, otro amor, otra boda.

Pero la actriz pisó el freno y acabó plantándose con el octavo matrimonio. Fue con Larry Fortensky, un obrero de la construcción del que terminó, cómo no, divorciándose en el año 1996.