Kim Kardashian visitó el despacho oval de la Casa Blanca con un claro propósito: trasladar al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, su petición de liberar a Alice Marie Johnson, la mujer afroamericana encarcelada por un delito menor de tráfico de drogas que se declaró inocente.

Alice ha estado 22 años en la cárcel condenada a cadena perpetua, pero gracias a Kim, a sus 63 años, por fin saldrá en libertad. En un comunicado, la Casa Blanca ha declarado que “la señora Johnson ha aceptado responsabilidad por su comportamiento pasado y ha sido una prisionera modelo durante dos décadas”.

 

Kim ha querido agradecer a Trump su gesto, y ha añadido que “espera continuar este importante trabajo junto a organizaciones que han estado luchando esta batalla por mucho más que yo, y merecen su reconocimiento”.

 

Khloé Kardashian se ha sentido muy orgullosa de su hermana y le ha transmitido su enhorabuena: "Kimberly, eres una persona hermosa tanto dentro como fuera. Estoy constantemente impresionada por tu determinación. No importa el qué, nunca dejarás que nadie dicta tu vida. Lo que está bien, está bien. ¡Hiciste lo correcto! Que Dios te bendiga".