El polémico Mel Gibson es el último en esta lista de pagadores, y además con el divorcio más caro de Hollywood.  Su mujer desde hace 30 años, recibirá la mitad de su patrimonio, estimado en 1000 millones de dólares.

Tiger Woods se buscó la ruina conyugal por sus repetidas infidelidades.  Tuvo que pagar a su ex-esposa 300 millones, mansión y yate, y encima sufrió un accidente de coche cuando ella intentó agredirle, precisamente con un palo de golf.

Paul McCartney se casó tan enamorado su segunda vez que no pensó en un contrato prematrimonial. Sólo 6 años de relación le costaron 28 millones de dolares y 70 mil anuales de manutención de su hija.

Celos profesionales y creencias religiosas acabaron con el matrimonio de Tom Cruise y Nicole Kidman. Se disputaban 350 millones, pero ella se conformó con cuatro en efectivo, una villa en Los Ángeles y una casa en Sydney. Sin olvidar la custodia compartida de sus dos hijos.

Rupturas sonadas en este 2011, las de Jennifer Lopez, George Clooney o Demi Moore, pero en divorcios llamativos sigue destacando Britney Spears. Sólo 55 horas le duró su primer marido, curiosamente un amigo de la infancia.