David Beckham siempre se ha mostrado como el más cercano de su familia para contrarrestar la imagen de su mujer, Victoria Beckham. El exjugador de fútbol se acercó a un supermercado de Los Ángeles después de un duro entrenamiento en el gimnasio, pero el inglés no sólo aprovechó para hacer la compra sino que también derrochó simpatía y sentido del humor en el local de comida orgánica.

Beckham les gastó una broma a dos chicas que se disponían a entrar en el supermercado cuando él ya estaba saliendo. Aunque no sabemos lo que les diría, el que fuera jugador del Real Madrid mostró una amplia sonrisa al igual que las jóvenes a las que no perdió de vista durante unos instantes, como vemos en las imágenes publicadas por DailyMail.

La familia Beckham está pasando la mayor parte de sus vacaciones en Los Ángeles, California, en la casa que tienen en Beverly Hills. Seguro que a su mujer no le ha sentado nada bien las fotos aunque por ahora, la excancante está centrada en conseguir que Pippa Middleton la elija como la diseñadora de su vestido de novia.