No hay nada en este mundo como comer cuando estás muerto de hambre una hamburguesa gigante con sus patatas fritas y repleta de ketchup. Porque, aunque no se debe comer todos los días para mantener la dieta, meterte una burger entre pecho y espalda es toda una experiencia religiosa. O sino, que se lo digan a algunos de nuestros famosos que no dudan en fotografiarse mientras disfrutan de ese momento.

Gigi Hadid ha demostrado que aún con un cuerpazo de escándolo, se pirra por las hamburguesas y hasta sabe cocinarlas como una auténtica chef. Entre los actores más fanáticos del plato estrella de la comida rápida están actrices de la talla de Sofía Vergara o Nina Dobrev, quienes sacian su apetito tras un evento con una hamburguesa de urgencia a última hora de la noche.

Los cantantes tampoco les hacen ascos a hincar el diente a una rica burger como es el caso de Selena Gomez, Pharrell Williams, Kylie Minogue. Aunque quizás, es más extraño ver como algunas de las modelos más famosas del mundo se saltan la dieta para comer como cualquier mortal una hamburguesa y si puede ser doble como es el caso de Heidi Klum quien casi tiene que desencajar su mandíbula para dar un bocado a su maxi hamburguesa. Miranda Kerr o Lily Aldridge son otras tops que no saben decir que no a una gran hamburguesa.

Tal es la popularidad y la afición de los famosos de comer este grasiento manjar que no el mismo presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, se resiste a cambiar una hamburguesa por otros platos considerados gourmet o de lujo. Porque comerte una buena hamburguesa es uno de los placeres de la vida. ¡Bon appétit!