Hace un año, Caitlyn Jenner tomó una de las decisiones más importantes de su vida y decidió presentarse al mundo como lo que siempre había querido ser: una mujer. La que fuera el exatleta y patriarca del clan Kardashian-Jenner, Bruce Jenner, no pudo reprimir más sus sentimientos y posó para Annie Leibowitz en la portada de la edición estadounidense de Vanity Fair bajo el titular 'Call me Caitlyn' ('Llámame Caitlyn') quitándose así un peso de encima.

Ahora, 365 días después, Caitlyn ha querido sincerarse de nuevo en la edición española de Harper's Bazaar aprovechando su nueva colaboración con For Every Victory. La estrella televisiva ha abierto su corazón y ha confesado las vivencias más difíciles a las que se tuvo que enfrentar debido a su cambio de sexo.

"Esto es lo que eres, es parte de ti, todo el tiempo. No te vas a la cama una noche y al día siguiente te levantas diciendo: 'Ah, es que soy una mujer'. No. Yo he tenido mis maneras de afrontarlo, a veces luchando más, otras menos. Y, de repente, me encontré sola, como en los ochenta, cuando estuve aislada durante seis años en la que entonces era mi casa. Tuve una pistola en las manos un par de veces. Durísimo. ¿Qué diablos voy a hacer?", reveló impactantemente.

"Fui a terapia y decidí que tenía que hablar con mis hijos. Porque me estaban destrozando en los tabloides, algo que me ha pasado siempre, 'paparazzi' persiguiéndome a donde quiera que fuera, despedazándome, contando chismes estúpidos... Así fue como revelé el gran secreto de familia del que nadie hablaba, aunque todas mis esposas eran conscientes de ello", añadió emocionada.

Eso sí, a pesar de todos los baches con los que ha tenido que lidiar, siempre ha tenido el apoyo de todos sus hijos, sobre todo de su hijo Burt Jenner: "Mamá ya me lo había contado. Y ¿sabes qué, papá?, siempre he estado orgulloso de ser tu hijo. Pero nunca lo he estado tanto como ahora mismo", contó recordando el momento en el que le contó su importante decisión.