Brad Pitt intenta ver el lado bueno de todo lo que ha pasado este año con su ex pareja Angelina Jolie. Un vez llegado a su fin el divorcio y el acuerdo por la custodia de sus hijos, el actor ve el lado bueno de las cosas y se siente feliz.

En mayo de 2017, el intérprete habló para la revista GQ y contó como dejó de beber desde que se separó de Angelina. "Él admitió que abandonó todo, excepto el alcohol cuando se casó con Angelina y cuando se separaron, reemplazó el vino y el vodka por jugo de arándanos y agua con gas", dijo. "Tengo el tracto urinario más limpio de toda la AA", bromeaba el actor.

Con todo el estrés que ha vivido Brad, ha sido capaz de aguantarse y mantenerse sobrio en todo momento, de lo cual se siente muy orgulloso. "Durante el momento más difícil en la vida de Brad, él está feliz y orgulloso de haber podido mantener su buena salud y sobriedad. Brad ha perseverado durante estos días difíciles con mucho trabajo y determinación para mejorar", confirma una fuente cercana al actor en exclusiva en el portal Hollywoodlife.com.

"Tomar una copa podría haber sido la forma más fácil para Brad lidiara con algunas de las cosas más feas que Angelina le ha estado haciendo pasar, pero Brad ha cumplido su promesa a él mismo y a sus hijos de mantener su dedicación para ser mejor padre y más sobrio”, continuaba la fuente. “Brad ha trabajado muy duro para ser amable, paciente y comprensivo con Angelina a lo largo de este proceso de divorcio, y desea que ella pueda dejarlo un poco y hacer lo mismo. De una manera extraña, él se siente agradecido con Angelina y, como su sobriedad, podría ser lo mejor de su divorcio ", concluía.