El pasado 3 de octubre, cuando Kim Kardashian fue atracada, ha dado mucho que hablar, y lo sigue haciendo. Ahora, el conserje, Abdulrahman, se ha presentado en un programa de televisión, Entertainment Tonight, contando su versión de los hechos. Los atracadores, que irrumpieron en el hotel a punta de pistola y disfrazados de policía, no querían las joyas que finalmente se llevaron, y que han sido valoradas en unos 10 millones.

Desde un primer momento ella pensó que lo que querían eran las joyas, y por eso, no dudó en entregar su carísimo anillo, con un diamante de 20 quilates y valorado en cuatro millones de euros, que según ha contado el conserje, el atracador lo guardó en su bolsillo. Al final, acabaron guardando todas las joyas que pudieron en una mochila, que no cerraron bien, lo que hizo que perdiesen algunas durante la huida.

El conserje, que fue amenazado y apresado con esposas por los atracadores, pudo escuchar como decían: “¿dónde está el dinero?”. Es esto lo que le hace pensar que las joyas no eran su principal objetivo. Además, ha señalado los problemas de entendimiento entre Kim y los ladrones, porque ellos no hablaban inglés, y ella no entendía nada de francés.