Ashley Greene ha posado para la última portada de la revista Nylon y nos ha abierto su corazoncito sincerándose en cuestiones personales de su vida como el trabajo, la fama, el amor o los planes que tiene para el futuro. La joven comenzó su carrera profesional introduciéndose en el mundo de la moda pero debido a sus 1,65cm de altura, decidió buscar otra forma de vida: “Nunca se es lo suficientemente alta, nunca se es lo suficientemente delgada, siempre hay otras chicas mejores”, confiesa para la publicación. Sin embargo, viéndola tan guapísima como la vemos y posando de esta forma, no nos cabe ninguna duda que valer como modelo, ¡vale!

El modelaje le encantaba pero realmente lo que le apasionaba era la interpretación, y el papel de Alice Cullen, en la famosísima saga Crepúsuculo, la encumbró al estrellato. Debido a este imprevisible ascenso, ha tenido que aprender a dosificar poco a poco su meteórica carrera. Ella misma se expresaba en la entrevista de la forma más directa: “Hoy en día la gente está demasiado obsesionada con las celebrities”, aseguraba.

Parece que la actriz, por lo que cuenta, tuvo que lidiar en ciertos momentos de su carrera con los aspectos negativos de la fama, sobre todo al iniciar su relación con el ídolo juvenil Joe Jonas. Ambos comenzaron una bonita historia en el 2010 que duró nueve meses, pero el amor parece ser que se estancó. Ashley fue muy clara en su respuesta sobre si la ven salir con un amigo a tomar algo o si vuelve o no vuelve con Joe: “Imaginar que vais con una chica una noche, parece que al día siguiente ella es como ¡tu media naranja! ¡Eso no es serio!".

De su pasado ya conocemos detalles, pero lo que realmente le importa a esta chica que tanto nos encanta, es su futuro. Su cabeza ahora únicamente piensa en trabajo, y en su mente ya cabe un nuevo proyecto profesional. Una película en la que comparte cartel junto a uno de los protagonistas de la también exitosa saga Harry Potter, el joven Tom Felton. En ella, Ashley nos introducirá en un film de terror con el que seguro no deja indiferente a nadie.