Hace un año, Amber Heard, la mujer de Johnny Depp, utilizó el avión privado de su marido para llevar ilegalmente a sus dos perros, Pistol y Boo, desde Estados Unidos hasta Australia. La actriz falsificó los documentos de cuarentena de las mascotas, lo que ha admitido en el juicio del Tribunal de Magistrados de Southport, en el sureste del estado australiano de Queensland, donde llegó junto a Johnny.

La importación irregular de los perros se produjo mientras Depp estaba inmerso en las grabaciones de la próxima entrega de la saga 'Piratas del Caribe'. Ahora, Heard afronta dos cargos: uno por la importación ilegal de animales y otro por producir documentos falsos. En cuanto a los cargos por atentar contra la bioseguridad de Australia, fueron retirados al principio del proceso.

Más tarde, el matrimonio grabó un vídeo en el que la actriz expresaba su remordimiento, una cinta que fue entregada por su abogado al juez, quien se retiró para estudiar los documentos. El proceso durará cuatro días, y doce testigos, entre los que probablemente esté Depp, han sido citados a declarar.