Kiko Rivera está pasando por un momento muy complicado. Tras cancelar sus próximos conciertos, el hijo de Isabel Pantoja borraba todas las publicaciones de su perfil de Instagram para emitir un comunicado en el que explicaba los motivos que le han llevado a tomar tan drástica decisión.

"Hoy es un día duro para mí: pongo en conocimiento de los medios de comunicación que, por causa de una depresión y con el fin de evitar cualquier daño adicional, he decido retirarme de los escenarios", escribía el Dj.

Al parecer ya llevaba un tiempo agobiado y, pese a que en el bautizo de su hija Carlota se le veía feliz, la realidad era otra. Además ha querido dar las gracias a su familia por haberle apoyado en sus peores momentos, y en especial a su mujer, Irene Rosales: "Gracias a mi mujer por aguantar mis malos humores y los horarios tan malos que a veces llevamos los artistas".

Pero parece ser que a esto también se sumaría otros problemas de salud generados por la banda gástrica que se colocó hace unos meses y con la que ha conseguido perder más de 20 kilos. La fiebre ha sido su compañera durante los últimos días y su entorno está preocupado.

De hecho sus ahora archienemigas, Las Mellis, han revelado, tal y como recoge Lecturas: “No es una depresión, se va a operar para quitarse la piel que le ha sobrado”. Entre ellos hay además un juicio pendiente tras la demanda presentada por Kiko contra ellas por dañar su honor: "No le deseo el mal a nadie, pero ellos mienten mucho. Lo suyo es mentir y poner demandas: eso está de moda", sentencian.