1. El criticón

El 99,9% de sus conversaciones se centran en analizar (y criticar) al detalle la vida de los demás. No hay nada que escape de su lengua envenenada.

2. El Pocholo

Lo hemos denominado así por su insaciable sed de discoteca, cosa que nos parece maravillosa, pero fuera de ella no aporta nada más. ¿Has hablado con él de algo que no sea vuestra última salida nocturna?

3. El pitufo sabio

Siempre tiene una aportación que hacer, aunque no la haya solicitado nadie. Sus consejos son discursos tan largos que podrías ver la temporada completa de “Juego de Tronos”.

4. El ennoviado

Hay una especie, de las más comunes, que al encontrase en pareja abandona sus amigos. ¡Gran error! Habla con él y déjale claro que si él no valora vuestra amistad tú tampoco lucharás por ella.

5. La mala influencia

Las ganas de aventuras y trastadas deben durar toda la vida, pero con cierto límite. Si tu amigo sobrepasa muy a menudo la línea de la legalidad no arriesgues tu vida, tu trabajo o tu reputación por dejarte llevar. ¡Ya no eres un adolescente influenciable!

6. El viejuno

Cada edad tiene sus fases, no queremos ir para atrás pero tampoco hacia delante demasiado rápido. ¿Solo habla de planes de pensiones y tartas de manzana? ¡Menuda pereza!

7. El agenda ocupada

Su lista de planes es interminable y parece que nunca tiene hueco para tomar algo contigo. ¡Pasa página!

8. El que te cae mal

La vida es así, antes os adorabais pero ahora no le soportas. No has formado un contrato de permanencia, podéis dejarlo de forma cordial cuando quieras.

9. El ejemplar

Se ha iniciado en la vida sana, ha dejado de fumar, se ha hecho vegetariano o el cambio vital que sea y ahora pretende que todos sigáis su ejemplo. Seguro que él se siente mejor pero no tiene que obligarte a cambiar la carne por brócoli.

10. El interesado

Siempre que habláis termina pidiéndote un favor, cada vez lo disimula menos. ¿Acaso cree que los amigos solo están para eso?