Diego Matamoros se vio este lunes de nuevo las caras con su exnovia, Tanit Grande, que le denunció por una supuesta agresión. El juicio, que estaba pendiente para el 27 de marzo, sentenció que el joven tendrá que mantenerse alejado a 200 metros de su expareja y realizar 21 días de trabajos sociales.

Todo ello después de que Tanit ratificara su declaración alegando que el puñetazo no fue como tal, sino que se trató de un “golpe fortuito”, por lo que en un principio se pedía un año y medio de cárcel para Diego.

Tanit llegaba a los juzgados acompañada por su madre y por su actual pareja, visiblemente nerviosa y tapándose la cara con un pañuelo. Mientras tanto, Diego llegaba sereno y acompañado únicamente por su abogado.

Matamoros ha confesado que asume su error y ha reconocido que quiere dar carpetazo de una vez por todas a esta historia, aunque continúa con las pruebas de paternidad para que se reconozca que es el padre de la hija de Tanit.

Diego Matamoros en los juzgados | Gtres