1. Estudia tus ángulos

Dedica un tiempo frente al espejo a conocer tu rostro y tu cuerpo. Te servirá para ver qué poses te favorecen más y explotar al máximo tu potencial. Nadie es perfectamente simétrico, descubre tu mejor ángulo.

2. Vigila tu vestuario

Siempre con tu estilo y personalidad pero con unas pautas. Cuida la ropa que llevas en la foto, en función de donde vayas a usar tu foto. Recuerda además que las imágenes que llegan a Internet se quedan en Internet.

3. Sonríe

Investigaciones demuestran que el contacto visual y la risa son armas poderosas. Prueba poses de sonrisa en las que no parezca que estás viendo “El Club de la Comedia”, pero que muestren tu aire jovial.

4. Sé clara

Los filtros están geniales para Instagram pero no para las fotos de perfil. No desvirtúes demasiado tus imágenes, alguna ayudita si quieres, ¡pero sin pasarse!

5. Siempre en foco

El fondo de la foto no es el protagonista, la estrella debes ser tú. Quieres venderte a ti misma para una cita, trabajo o encuentro, el bello paraje asturiano de detrás no importa tanto ahora.

6. Fecha de caducidad

Las imágenes también deberían tener fecha de consumo preferente. No uses una foto, por muy guapa que salgas, de hace más de un año. ¡Actualiza!