Sara Carbonero ha sufrido una importante metamorfosis desde que luce palmito al lado de su amante, amantísimo Iker Casillas. Desde que Carbonillas naciera la estrellita mediática no sólo ha dejado crecer su pelo, ha continuado durmiéndose en la lámpara de rayos UVA y acabado con la existencia de camisetas de cualquier fábrica de algodón que se precie, sino que se ha convertido en un miembro del club de las celebrities cadavéricas. Es decir, la delgadez de Sara comienza a preocuparnos.

La presentadora siempre ha lucido un tipazo que quitaba el hipo, despertando las envidias de muchas de las mujeres que compraban las revistas con la firme intención de encontrar algo de celulitis o un pequeño michelín que la hiciera mortal, peor lejos de ello hemos descubierto que Sarita... es mucha Sarita.

Pero desde que está con Casillas no sólo ha cambiado su forma de vestir, a mejor, todo sea dicho de paso, sino que además de no bajarse de sus altísimos tacones y dejar crecer su melena cual princesa Rapunzel... la presentadora deportiva se ha pasado con la dieta. No sabemos si estará siguiendo la estricta dieta Dukan, la misma que ha cambiado la vida a Caritina Goyanes o a Penélope Cruz, sino que la experta deportiva está convirtiéndose en una copia fea de si misma. Excesivamente delgada, con unas piernitas que dan grima y una cara... ¡Sara, con lo guapa que eres... cómete un bocata de calmares!

Os hemos preparado una galería, en la que vemos los cambios que ha dado la protagonista del beso más televisivo, para que juzguéis con vuestros propios ojitos el cambio de novio, de look y de talla. Sarita... estabas más mona antes, deja la operación bikini porque vas a comenzar a trasparentarte aunque a lo mejor así logras esconderte tras las farolas y evitar a los paparazzi.