Sara Carbonero está muy feliz e integrada en su vida en Portugal, por lo que decidió subir una inocente imagen a su cuenta de Instagram donde quería dejar constancia de lo mucho que le gusta la zona en la que vive.

Así, bajo el comentario: "Me gusta mi barrio" Sara publicó una foto donde sale en una frutería mientras acaricia un perro. Pero la foto ha desatado una 'guerra' en las redes sociales algunos usuarios el debate de si los animales deberían entrar en los establecimientos.

"La cuestión es que en una tienda de alimentación sea cual sea, y sea quien sea, no pueden entrar perros", decía uno de sus seguidores alegando que es una falta de higiene que una animal esté tan cerca de los productos. Mientras que otros salían en defensa de la periodista y comentaban que en Portugal si está permitido y, además, el perro es de los dueños de la tienda.