Rocío Carrasco y su hija Rocío Flores llevan años sin hablarse, y todo parecía ser que a raíz de la separación de sus padres y de que la joven se posicionara del lado de su padre, Antonio David Flores.

Hace unas semanas, ésta batalla legal llegaba a su fin ganándola Antonio, ya que Rociíto lo había demandado en su día por maltrato, una noticia por la que su hija no tardó en felicitarlo a través de su Instagram: "Después de recibir muchísimos mensajes felicitándome, os lo cuento. Por fin puedo decir que se ha acabado la pesadilla que llevamos viviendo casi dos años, de incertidumbre y dolor. Doy por finalizada la etapa más dolorosa que he tenido gracias a recibir la mejor noticia que me han dado nunca".

Realmente, nunca se ha sabido el verdadero motivo por el cual madre e hija no se dirigen la palabra, hasta que este domingo la periodista Isabel Rábago contaba en el programa de televisión en el que colabora lo que de verdad pasaba entre ellas. “Hay una situación, un episodio concreto entre madre e hija que acaba en unas diligencias, que acaban delante de un juzgado, que hay una condena que no es precisamente para Rocío Carrasco y que hay unas condiciones que impiden legalmente que madre e hija estén juntas”, aseguraba confirmando que hay una sentencia pública de ello que puede verse.