Dieciséis años de relación, sin su madre presente -físicamente- y con más de 250 invitados, Rocío y Fidel se dieron el 'sí, quiero' a las 20 horas en Toledo. Y, como ella misma había anunciado hace unas semanas a la revista ¡HOLA!, el día de la celebración habría algún pequeño homenaje a su madre.

"Algo habrá... no será un homenaje como tal, pero sí habrá un guiño, un recuerdo... Que de alguna manera esté presente", dijo literalmente Rociíto. ¡Y claro que lo hubo!

Era una ocasión especial y por supuesto 'la más grande' estuvo más presente que nunca. Cuando la novia apareció y se dispuso a caminar hacia Fidel -quien la esperaba bajo un arco de flores-, su madre la acompañó con su inolvidable y eterna voz.

Sonó 'Vibro', uno de los temas de la Jurado, con una letra muy romántica y a la vez rebelde, que en su día 'la más grande' llegó a interpretar junto a David Bisbal en su homenaje. Esta vez era su hija quién se la dedicaba a su ya marido Fidel Albiac.

"Porque contigo vibro cuando tu boca se calla lo que tus ojos me gritan. Cuando por fin se realiza lo más grande y lo más bello. Cuando te quedas cansado y son tiernas tus caricias. Contigo siempre vibro", es el segundo estribillo de la canción que sonó cuando la novia sorprendió a todos los invitados con su traje de Hannibal Laguna.

Rocío no ha podido evitar emocionarse al recordar a sus padres, Rocío Jurado y Pedro Carrasco, en un día tan especial para ella. Desde que empezó una relación sentimental con Fidel Albiac, Rociíto había compartido un sueño con su madre: casarse con el empresario.