Corría junio del 2000 cuando Miguel Ángel Muñoz y Belén Esteban mantuvieron un corto pero apasionado romance. Aunque ahora ya apenas se recuerde, lo cierto es que por aquel entonces la televisiva exnovia de Jesulín de Ubrique y la madre del actor, la vidente Cristina Blanco, eran amigas íntimas, incluso veraneaban juntas, y tanto roce hizo que entre Muñoz y Esteban surgiera la llama del amor.

Fue durante un evento cuando se dejaron ver más acaramelados de lo normal, sobre todo cuando después se fueron juntos a la mítica discoteca madrileña Joy Eslava, donde no pararon de tontear en toda la noche y marcarse algún que otro baile subidito de tono. Tenía Miguel Ángel entonces 17 años, aunque se dijera que ya era mayor de edad, y Belén tenía 26.

Es más, por aquel tiempo, en el que la familia de Jesulín de Ubrique la estaba presionando para que dejara que su hija que se sometiera a unas pruebas de ADN para confirmar que el torero era su padre, Belén puso tierra de por medio y se fue con el guapo intérprete a Cancún. Es más, parece ser que su joven amor le regaló en ese tiempo un anillo, símbolo de su amor, que Esteban no dudó en cambiar por el que llevaba puesto anteriormente, regalo de Jesulín.

Sea como sea, y aunque esta historia haya quedado en el olvido, la revista Lecturas ha vuelto a sacarla a la luz con imágenes exclusivas que recuerdan que entre ellos hubo algo. Eso sí, entre Belén y Cristina la cosa acabó fatal ya que, según la primera, la vidente se la jugó intentando sacar dinero con montajes a su costa.

Portada de la revista Lecturas (16/11/2016) | Lecturas