1. Le bloquearás en las redes

El paso más básico, elimínalo de todas tus redes sociales. No tenéis contacto en la vida real, ¿por qué tenerlo en la red? Fuera de Facebook, Instagram, Twitter, LinkedIn, Snapchat y todas las redes que se te ocurran, ¡incluso de WhatsApp! Además, borra todas vuestras fotos, mensajes, audios, etc. Es una medida preventiva, así te será más difícil sucumbir a los siguientes puntos.

2. No le espiarás en línea

La tentación será más fácil si no has cumplido el paso uno. No lo hagas, no te conviertas en una espía versión 3.0. ¿Crees que servirá de algo ver su última hora de conexión?, ¿quién es esa nueva chica que sale en el selfie grupal?, ¿por qué le da tantos “me gusta” a ese perfil de Instagram? Las suposiciones las carga el diablo, evita como el fuego ver cualquiera de sus publicaciones. Solo harán que te montes una película en que la más perjudicada serás tú.

3. No le escribirás

El tercer mandamiento y más difícil de lograr. No le escribirás, ¡jamás! Son las tres de la mañana y las copas te han hecho sentir nostálgica, pero tú no le escribirás; paseas por vuestro parque favorito y le recuerdas, pero tú no le escribirás; has visto la película con vuestra broma favorita, pero no le escribirás. ¡Nunca! Alíate con las aplicaciones que existen para el móvil, te ayudarán a cumplir tu objetivo, por si a las cinco de la mañana se te han olvidado estas reglas.

Consejo extra: Cuida también tus publicaciones, no compartas sin parar canciones depresivas o frases de rencor máximo con la vida. No queremos que si por casualidad tu ex pareja llega a verlo (o se lo comenta un amigo en común) crea que estás rodeada de clínex llorando por él sin parar, aunque ahora mismo sea así. Recuerda siempre que aunque creías que no podías vivir sin él… Mírate, sigues respirando más divina que nunca.