1. Sentís lo mismo

Los dos queréis decirlo, pero los dos sentís miedo por la posible respuesta. ¿Quieres arriesgarte a perder la oportunidad porque alguien no se lanzó? ¡Coge las riendas!

2. Dará igual

Dentro de diez años no recordareis quien lo dijo primero porque lo que tenéis claro es que aún sentís lo mismo.

3. Aclara mucho

Si le dices "te quiero" y sale corriendo, esa persona no vale la pena. Mejor cortar a tiempo que alargar la agonía.

4. ¡Menudo alivio!

Te quemaba dentro, lo querías decir. No se trata del otro sino de tus necesidades. Si quieres decirlo ¿qué te frena? Recuerda escuchar tu interior y ser consecuente con lo que te pide.

5. La seguridad

La fase de tonteo, dudas e inseguridades sobre vuestra relación es maravillosa, esas mariposas en el estómago las 24 horas al día. Sin embargo, es algo insoportable a la larga. Si tú tienes claro lo que sientes no esperes más.

6. Toma la iniciativa

¿Crees que tienes que estar en casa frente a la chimenea esperando a que tu pretendiente pida tu mano? Las novelas románticas en las que los protagonistas ocultan sus sentimientos hasta el clímax final mejor solo en papel. ¡Está pasado de moda!

El primer "te quiero" sucede solo una vez, ¡disfrutadlo!