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La número 9 es verdaderamente terrible

Problemas que tienes a los veintitantos cuando acabas de conocer a alguien

Conocer a alguien a esta edad es una auténtica montaña rusa llena de aventuras y contratiempos. No hay dinero para una elegante habitación 5 estrellas y está claro que no puedes vivir sola. Lo sorprendente es que aún haya jóvenes que consiguen tener sexo con lo difícil que parece a veces. Quién sabe si en el  futuro echemos la vista atrás y miremos hacia esta época de amoríos con cariño.

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1. Te quiere, por tu cama

Sabes que le gusta pasar la noche contigo sobre todo porque siente que en tu cama flota. Se siente en una nube en comparación a esa especie de colchón sin muelles que tiene él en el suelo. Un somier en Ikea no es tan caro y una cama no es una cama si está a dos centímetros del suelo. ¡Que se compre una de verdad! y que se vaya a su casa en lugar de chupar espacio en la tuya sin parar de moverse. Así tú podrás descansar tan a gustito estirándote  lo que quieras.

2. El miedo a ser pillado por el compañero de cuarto

Puedes ir identificando si es de los que está tenso siempre por la posible llegada de su amigo, aunque se haya ido toda la semana fuera, o relajado, disfrutando contigo. Durante estos años experimentas una época de muchos cambios. Tienes tu primer trabajo, es probable que te mudes y no paras de conocer cosas nuevas… pero mientras todos estos cambios están pasando,  vigila si ese chico que te tiene loca se va transformando poco a poco en un hombre o no. Esperamos que vaya conociendo mejor la técnica de los preliminares y de todos los trucos sexuales.

3. Cuidado con quien metes en casa

Te das cuenta que el chico al que has metido en casa es un alma sensible que quiere quedarse despierto toda la noche después de hacerlo. Hacerte un repaso por su infancia traumática o todas las mujeres que le han hecho daño. Hay un montón de jóvenes “millenials” entre nosotras y si bien ser sensible es un extra, una noche de pasión no da permiso para derramar todas tus lágrimas encima de alguien al que acabas de conocer

4. Se cree que te quieres casar

Si por casualidad dormís juntos pero no hay sexo, es muy probable que esté pensando si ahora tenéis que casaros. Si, mientras os estáis dando mimos realmente está dándole vueltas a si estáis los dos pensando: "Es genial, ¡oh dios mío! ¿Estamos comprometidos? ¿Debería llamar a mi madre? ¿Qué va a pasar ahora?", mal asunto…

5. Cruza los dedos para ser el primero en el baño

El orden de los factores sí altera el producto, nadie quiere pasar al baño después de que algún compañero de piso haya hecho sus "necesidades mayores" o peor, que le pilles en plena acción gástrica. Sueñas que algún día podrás vivir solo, sin gente que parece que siempre está ocupando el baño pero por ahora te sugerimos que llames siempre a la puerta, mientras tu sueño llega es la mejor opción.

6. Los golpes en la pared

La mayoría de nuestros pisos en esta época no tienen espacio para un buen cabecero en la cama, así que sueles golpearte la cabeza con la pared. ¿Comienzas a preocuparte de si te quedarán secuelas? ¿Quizás alguna conmoción cerebral? No te preocupes, puedes hacer algo apañado enganchando unas almohadas y prevenir los futuros coscorrones. Una opción mucho más sexy que tu idea de los cascos de obra.

7. Los que celebran el orgasmo como un gol

Has conocido a un chico que parecía genial hasta que se convierte en un capullo que grita ¡tomaaaaaaa! cada vez que eyacula. No lo sabemos a ciencia cierta, pero es bastante seguro que tenga muescas en la cama con cada chica a la que ha metido en la cama. Es una locura lo normales que pueden llegar a parecer cuando les conoces, hasta que llegan al orgasmo, ahí alguien tendría que decirles que no hace falta celebrar con vítores de hooligan cada orgasmo.

8. El montón de ropa sucia

Al entrar en su cuarto no tienes muy claro cuándo fue la última vez que esa silla llena de ropa visitó la lavadora. Te dice que todavía no sabe cómo funciona la lavadora. Además, la última vez destiñó una camiseta y ese vaquero de Londres encogió. Probablemente no estén sucios del todo, así que un aire y al armario.

9. El bóxer de dibujos

Llegáis al punto clave, le quitas los pantalones y allí están. Todo el equipo de "Los Vengadores" mirándote desde sus calzoncillos, como si fueran los más apropiados para una cita. No hay nada de atractivo en notar como un pene comienza a entrar en acción debajo de la cara de Hulk. Tal vez sean divertidos y graciosos para el día a día, pero no para la noche en la que sabes que tienes un mínimo de posibilidades de tener tema. Por favor, ve a la sección de ropa interior de hombres, gracias.

10. Despertarte al día siguiente y ver que no tiene café

No hay café, ni cafetera, ni cualquier cosa que pueda  hacer que te vengas arriba dentro de esa casa. Carrie Bradshaw intentado dormir con un veinteañero se encontró con este mismo problema. A los veintitantos no te preocupas por despertar al día siguiente juntos  pero al menos tú sabes que tener un suministro de café en casa es básico para cualquiera.

11. Te deja a medias

No ha terminado de cerrar la puerta de tu casa y ya estás masturbándote. No ha conseguido darte ni un orgasmo porque aún no sabe muy bien ni cómo es el cuerpo de una mujer. Todo el tiempo del ligoteo, el tonteo, el tiempo en tu casa… por ahora nada de nada. ¿Dónde tienes el vibrador?

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