Anita Matamoros ha acabado por fin con uno de sus complejos físicos. La joven se ha sometido a una reducción de pecho que no solo le acomplejaba, sino que además le causaba muchos dolores de espalda.

El pasado 4 de septiembre se trasladaba hasta la Clínica Bruselas, el centro donde se ha operado, acompañada de Makoke, su madre, quien ha sido un pilar fundamental a la hora de tomar esta decisión. Tranquila y con ganas de que todo salga bien, la influencer comunicaba a sus casi 300.000 seguidores de Instagram que estará unos días ausente para recuperarse.

Su operación ha durado alrededor de una hora, el tiempo que ha tardado en comunicar a través de algún familiar que todo había salido bien. "Ana está bien, ha salido todo perfecto. Cuando se le pase el efecto de la anestesia os contará ella misma. Gracias a todos por preocuparos", ha escrito alguien del círculo cercano de la it girl.

Un par de horas más tarde, ella misma ha querido expresar cómo se sentía tras la intervención. Con la zona del pecho vendado, bebiendo agua y en la habitación, donde estaba acompañada por su madre, su hermano y sus mejores amigos, la youtuber ha querido agradecer a sus fans su preocupación y sus bonitos mensajes a los que ha prometido contestar con un vídeo en su canal de Youtube donde revelará detalles de su intervención.

Un retoque estético que, según se ha publicado, le ha costado unos 7.500 euros.