Paula Echevarría no va a empezar el 2019 en su nueva casa. La ilusión de ella era estrenarla con la llegada del año nuevo pero, entre unas cosas y otras, no va a poder ser.

La influencer, tras la separación con su ex David Bustamante, encontró un terreno perfecto para alojarse situado no muy lejos de donde vivía con el cantante y su hija Daniella. Una casa de 400 metros con cuatro habitaciones, seis cuartos de baño, una gran cocina, una piscina exterior y un gran jardín, en la que ha invertido una buena suma de dinero.

Por lo visto, la actriz quiere tenerlo todo bajo control y,según desvela Jaleos, un miembro de la constructora ha asegurado que las obras estuvieron paralizadas durante un tiempo porque la actriz es un poco 'especialita' supervisando cada movimiento que los obreros hacen. De ahí que la mudanza se esté retrasando...