David Delfín era despedido este lunes por la tarde en la ciudad que le vio crecer, su Marbella querida. Muchas coronas acompañaban al féretro hasta el tanatorio, pero había una que destacaba entre las demás: la de la familia Bosé.

Hubo un gran ausente en la ceremonia, su novio Pablo Sáez, aunque quien sí estuvo fue su expareja, Gorka Postigo, hermano de Diego Postigo, el que fuera marido de Bimba Bosé. Pero del hombre que ha estado a su lado hasta el último minuto, sin rastro.

La multitud se concentró en la iglesia de su barrio, así como en el crematorio, ya que fue deseo expreso de David que su cuerpo fuera incinerado. Pero algunos allegados a la familia se quejaron de que esa no era la despedida que se merecía el modisto: “No basta con buenas palabras y muestras de afecto. David se había merecido una capilla ardiente como es debido, por ejemplo en el Museo de Miraflores, donde hizo su última exposición, y no este tanatorio antiguo donde no cabía un alfiler con 33 grados de temperatura”, expresaban entre quejas al ayuntamiento de la localidad, tal y como recoge Vanitatis.

Imagen de archivo de Pablo Sáez y David Delfín | Instragram | pablo.saez