Pablo Alborán vistió El Hormiguero donde presentó los dos primeros singles de su nuevo disco, ‘Saturno’ y ‘No vaya a ser’. El malagueño aprovechó además la ocasión para hablar sinceramente del motivo por el que se retiró de los escenarios durante un año y medio.

“En uno de los conciertos, cuando salía a beber agua, me acuerdo que abracé a Esperanza, que trabaja conmigo, y le dije: “Quiero irme a casa”. Y entonces me miró y me dijo: “¿Tú quieres ir a casa? Mañana nos vamos para casa”, pero Pablo quiso primero acabar con sus compromisos y luego “vivir un poquito y vaciarme”.

“El problema lo tenía yo. Mi peor enemigo creo que he sido yo. A ver, tampoco ha sido un drama. Ha habido momentos en lo que simplemente decía: “Necesito para un poquito”. Nada de pánico escénico, no llegué a odiar mi profesión”, aseguró.

Y añadió: “Necesitaba volver a mi tierra, volver a casa, a tener conversaciones con mi familia. Me di cuenta de que me había perdido muchas cosas sin querer”. Fue una conversación con su hermana la que realmente le tocó mucho: “No te has parado a darte cuenta de que de repente hace siete años explotó todo y desapareciste”, le dijo esta. “Es verdad que yo seguí mi sueño y hay veces en las que no te das cuenta de que hay personas que te están esperando, que están pendientes de ti”. Y terminó diciendo: “Hacía falta pestañear un poquito y estar con los míos”.