Mario Biondo falleció hace ya cinco años y desde entonces su familia ha luchado desde Italia por demostrar que no se trató de un suicidio, tal y como dictamina la versión oficial de la policía española que investigó la muerte de la que fuera pareja de Raquel Sánchez Silva.

Según ha publicado La Vanguardia, ahora los investigadores de la familia del cámara italiano han recabado más información que podría desmontar la que ha sido hasta ahora la única versión de los hechos. Y es que cabe recordar que la familia de Biondo ha ganado la querella por la que una juez ha tenido que reabrir el caso, dando pie a que se recopilase más información sobre la muerte del italiano.

Al parecer, los nuevos datos que se manejan vendrían a descartar que el cámara, que trabajaba en un conocido programa, se hubiera suicidado ya que según se ha podido saber por el vaciado de datos que realizó la Policía italiana al ordenador del técnico de imagen, este habría estado consultando la previsión meteorológica para poder trasladarse con su moto, ya que la mañana de su muerte habría quedado con una persona para comprar un equipo de producción.

Además, un testigo ha afirmado ante los fiscales italianos desplazados a Madrid que la Policía española no hizo acto de presencia en la casa del fallecido de cuatro a cinco de la tarde, tal y como se notifica en el auto oficial, sino mucho más tarde, un dato que desmonta la versión original que dictamina que la asistenta encontró muerto a Biondo sobre las 17.00 horas y que al bajar a la calle a pedir ayuda se habría cruzado con un agente de policía que subió al domicilio y confirmó los hechos.

Una confusión más para añadir a la lista que han recopilado los agentes italianos, que afirman que en esta segunda investigación se ha hablado con más testigos, como tres operadores del programa donde el cámara trabajaba, que han ofrecido relatos dispares de la hora a la que se tendría que haber presentado al lugar de trabajo, dejando en duda la hora a la que el italiano podría haber sido hallado muerto.