1. Cuestión de gases

Pensabas que nunca pasaría pero llega el día en el que un eructo se te escapa delante de tu pareja o algo peor. ¡Tranquila! Sabemos que eres humana, tu pareja no va a dejarte por esto.

2. Amanecer divina

Las primeras veces que despertáis juntos quieres tener la mejor presencia, incluso intentas levantarte antes para lavarte los dientes y que tu aliento sea puro mentol.

3. Descubrir el historial secreto de Internet

Ha sido de forma accidental pero la opción de autocompletar de Google te ha mostrado en su ordenador todos sus gustos sobre porno.

4. Olores

Rezas porque cuando pasas al baño para ciertas cosas haya un tiempo prudencial hasta que él necesite entrar. No siempre podrá ser así, hazte a la idea.

5. Los días vacíos

¿Conclusión del domingo? No habéis hecho nada, como mucho ver medio dormidos algún capítulo de “Bricomanía”. ¿Piensas que tu pareja creerá que eres una ameba? ¡Claro que no, él estaba igual de a gusto que tú!

6. Le pillas en su momento

Esta pillada puede servir tanto para un momento de masturbación, como de baño. Entraste sin llamar y ¡zasca! Déjale que termine y llevadlo con normalidad.

7. Lo que peor haces

¿Cantas como la gaviota de “La Sirenita”? ¿Nunca podrás ir a “Mira quién baila”? ¿Tus manualidades ganarían un concurso de pintura...infantil? La primera vez que tu pareja te vea motivada haciendo eso que te encanta pero haces fatal, lo verá entrañable y adorable.

8. Saca tu lado cursi

Se te escapa su mote cariñoso delante de todos tus amigos. Tus colegas van a echarse unas risas a vuestra costa, ¡pero es tan bonito que no pasa nada!

9. Impresionar a su familia

Al conocer a sus padres quieres causar tan buena impresión que no parecerás tú. Te obsesionas tanto por caerles bien que puedes tener el efecto contrario. Si su hijo está encantado contigo ellos también lo estarán.

10. Los mensajes con dos cervezas de más

Anoche creías que era una idea maravillosa decirle por Whatsapp que le ves como el padre de tus hijos, que debería ir pillando un chaqué para la boda y que nunca habías sentido esto. Una muestra de amor espontánea, un poco borracha también, que él adorará. A la mañana siguiente querrás borrarlo pero ¡a lo hecho, pecho!