Mayka Kukucova, María Korotaeva y el millonario Andrew Bush protagonizaron una escabrosa historia de celos que terminó con la muerte de Bush por parte de Kukucova en abril de 2014 y cuya sentencia ya tiene resolución: el juez de la Audiencia Provincial de Málaga ha condenado a la eslovaca con 15 años de cárcel tras haber matado de tres disparos a su expareja.

La modelo  y Andrew mantuvieron una relación en la que la joven de 26 años disfrutó de todos los lujos y un nivel de vida muy alto. Tras su ruptura, el millonario comenzó a salir con María Koroteava y alquiló una casa en Estepona para celebrar los cinco meses de noviazgo, lugar en el que Bush sorprendió a su ex sujetando la pistola con la que finalmente le disparó.

El jurado y el tribunal están de acuerdo en que la versión que cuenta la eslovaca es falsa, pues esta afirma que apretó el gatillo en defensa propia tras ser agredida y amenazada por Andrew. Además, los peritos forenses descartaron este forcejeo previo debido a que "no hay heridas ni de defensa ni de ataque", a pesar de que Mayka aseguraba que fue "presa del pánico y de los nervios en un acto de legítima defensa y miedo insuperable".

Según la sentencia, Kukucova actuó "de forma inesperada" e hizo "uso de un revólver con el que movida por el ánimo de acabar con su vida disparó hasta en tres ocasiones". "Al objeto de procurarse su impunidad, posteriormente colocó el arma en la mano del fallecido, cogió las llaves del coche y abandonó la casa”, continúa. La detención de la acusada tuvo lugar días después en su país de origen.

Una triste historia que prueba que Mayka obró "impulsada por un estado pasional", pues le controlaba el móvil y los contactos que tenía. Además de por los sentimientos que esta pudiera tener hacia Bush, los celos irrefrenables fueron provocados por la pérdida inmediata del estatus social y el estilo de vida al terminar la relación.