Miguel Ángel Silvestre se despedía este miércoles en el tanatorio de Castellón de su padre que fallecía a los 65 años de edad tras una larga enfermedad. Estuvo arropado por su familia y amigos así como por su exnovia, Belén López, quien no se separó de él en ningún momento.

Miguel Ángel Silvestre y su exnovia Belén López en el tanatorio | Gtres

Horas después el actor quiso darle su último adiós a través de las redes sociales, donde escribió unas emotivas palabras junto a una foto de su infancia en la que aparece junto a su padre y su hermana María.

"Mi padre dio su vida por mí. Me permitió elegir a pesar de quitarse él. Me dio sus horas de sueño en más de una ocasión", comenzaba diciendo Miguel Ángel. Y rememora: "Recuerdo un verano en el que lo desperté a las 2 de la madrugada porque mi novia se había enamorado de otra persona y me dedicó un paseo por la playa hasta las 7:35 horas de la mañana cuando él, ejerciendo de padre, decidió por mí que ya era momento de descansar y volver a empezar".

Y termina agradecido por el maravilloso padre que ha tenido: "Me siento muy afortunado de haber tenido un padre tan generoso. Hoy he descubierto en el tanatorio el impacto de mi padre en muchísimas personas. Tenía una gran bondad".