Planificar es divertido

Buscar el hotel ideal, las rutas que queréis hacer o ese restaurante tan recomendado. Escoger los detalles del viaje os hace pasar mucho tiempo de ocio juntos. Recordad eso sin dejar también lugar a la aventura.

Pura envidia

Seréis la nueva pareja de moda durante unos días, las redes sociales serán testigo de vuestro amor viajero y provocareis la envidia de las pobres almas que están delante del ordenador en el trabajo.

Nuevos lugares

¿Empieza a surgir la rutina sexual? No hay mejor excusa que los nuevos lugares que vais a visitar para descubrir también nuevas posturas sexuales. ¡La idea de un jacuzzi en la habitación del hotel suena muy bien!

Cero obligaciones

Las discusiones sobre las tareas del hogar quedan descartadas, nada de llamadas del trabajo a deshoras ni peleas por el mando a distancia, ¡hemos venido a disfrutar!

Las sensaciones

Vayas a un destino exótico o a un pueblo a 15 kilómetros probad juntos nuevas aventuras. El plato típico de la zona o una ruta a caballo. Disfrutareis de primeras veces juntos y siempre lo recordareis.

Desconexión

Vuelve a sentir la vida casi como en 2005. ¿Te parece que hablamos de hace 200 años? Despídete de Netflix, consultar whatsapp cada cinco minutos y adéntrate en un restaurante sin mirar Tripadvisor primero.

Un lugar mágico

Podéis descubrir que os habéis enamorado de ese destino de vacaciones, quién sabe si terminareis casándoos en esa ermita o yendo cada año de vacaciones.

Los recuerdos

Sin importar el plan, estaréis unidos por esos días y siempre quedarán en vuestra memoria. Los momentos más insignificantes os parecerán maravillosos al compartir las vacaciones con quien más quieres.