Esta semana Meghan Markle recibía una lección de protocolo de mano de la mejor, la Reina Isabel II. La Duquesa de Sussex hacía su primer acto junto a la Reina de Inglaterra en la ciudad de Chester sin su marido el príncipe Harry.

Un evento durante el cual Meghan e Isabel se dieron un baño de masas. Mientras hablaba con la gente de Chester que pudo acercarse a ella, la mujer del príncipe Harry confesó que su marido era "el mejor esposo de todos". Por lo que parece, Meghan está encantada con su vida de mujer casada.