Marta Ortega ha sido una de las afortunadas en poder disfrutar de uno de los enlaces más esperados en Mónaco. Carlota Casiraghi y Dimitri Casiraghi por fin se han dado el sí quiero, y la hija de Amancio Ortega, amiga de la novia gracias a la hípica, una pasión que ambas comparten y adoran, pudo presumir de ser una de las invitadas a la exclusiva celebración en los salones del palacio Grimaldi.

 

A pesar de que la española pasó casi desapercibida entre tanta gente, el estilismo que escogió para la ocasión fue todo un acierto, convirtiéndose así en una de las invitadas más elegantes.

Marta se decantó por un vestido de tul semi transparente, sin mangas y con bordados de cristal que la hicieron lucir espectacular. Además, acompañó el look con un moño sencillo a media altura que resultó ser el toque perfecto al conjunto.