Marisa Jara ha tenido que superar la extirpación de un tumor maligno. Se lo descubrieron cuando acudió a una clínica de inseminación artificial ya que quería convertirse en madre. Un sueño que ahora no podrá ver cumplido.

Tal y como revela la modelo a la revista Lecturas tras acudir a su oncólogo, este le ha dado la mala noticia. Maria está hundida, ya que además todavía se encuentra débil tras la operación. Aunque ya ha superado lo peor, lo cierto es que siente pavor antes la idea de que el tumor vuelva a reproducirse.

Ha sido el peor momento de mi vida. Es un palo muy duro, una revolución que no sabes ni cómo controlar. Es horrible, he llorado mucho, pero no delante de mi familia, para no preocuparles”, declara.