Marisa Jara sigue batallando por su salud. En octubre tuvo que ser intervenida de un tumor que le detectaron justo cuando estaba sometiéndose a las pruebas ginecológicas para convertirse en madre, por lo que sus planes de tener hijos tuvieron que verse postergados.

Además, ella no tuvo reparos en enseñar su cicatriz, mostrándose feliz con sus ?señales de guerrera?. Poco a poco volvió a recuperar la normalidad y su rutina y se mostró muy agradecida por la segunda oportunidad que le daba la vida.

Pero esta misma semana Marisa publicaba de nuevo una foto en la camilla de un hospital donde se le podía ver con cables y un tensiómetro: ?Preparada para mi próxima batalla?, escribía la sevillana.