Mario Casas y Blanca Suárez es la pareja más perseguida del momento. Todos sus seguidores están deseando que la relación se confirme, pero ellos han tratado de jugar al despiste, hasta ahora.

Fue a raíz de unas imágenes en las que ambos abandonaban el domicilio de la actriz a primeras horas de la mañana cuando saltaron todas las alarmas. Después, el restaurante donde comieron juntos en Arévalo, Ávila, sacó a la luz las fotos de los tortolitos tras degustar los platos típicos del lugar. Y por último, un usuario de Instagram compartía las imágenes en las que de nuevo la pareja de actores eran los protagonistas, tras disfrutar de una comida asiática.

Ahora ha sido El País el que ha desvelado los datos que confirmarían que entre ellos hay algo más que una amistad, como nos querían hacer creer hasta ahora. Y es que hace unas semanas Mario trataba de desmentir que hubiera algo más: “Blanca es una persona maravillosa”, decía, haciendo hincapié en que siempre han sido muy buenos amigos.

Pero el periódico revela que los tortolitos han sido pillados besándose en un local de moda de Madrid. De hecho, según los testigos allí presentes, pudieron ver cómo se deshacían en carantoñas sin importarle el resto de las personas que se encontraba en el mismo sitio.