María José Campanario ha tenido un año complicado después de que en diversas ocasiones fuera ingresada en el hospital por su lucha contra la fibromialgia.

Tras unos meses muy complicados, su esposo, Jesulín de Ubrique, ha decidido volver al ruedo por una última vez acompañado de su mujer.

Parece que la odontóloga no ha visto el espectáculo en vivo y en directo de Cuenca, y ha preferido esperarle en el hotel para no sufrir viéndole durante la jornada.

Al terminar de torear y de regreso al hotel, el matrimonio ha posado muy sonriente demostrando que siguen igual de unidos que siempre.