Miriam Sánchez, más conocida como Lucía Lapiedra, cambia radicalmente de profesión. La actriz de 36 años ha decidido dejar la industria de la pornografía para dedicarse a la tanatoestética, es decir, para maquillar muertos.

No es la primera vez que la ex de Pipi Estrada toma decisiones algo alocadas. Hace unos días volvió a ser noticia por querer subastar sus implantes mamarios por 500 euros. Pero el primer gran cambio de su vida fue cuando decidió dejar su formación religiosa y su carrera de Ingeniería Informática para dedicarse al cine erótico. Aunque en los últimos años su carrera se ha centrado en la colaboración para diferentes programas televisivos y reality shows, parece que Miriam se ha cansado de la vida pública.

Para conseguir su nuevo sueño, Miriam tendrá que enfrentarse a un curso que durará unos 12 meses aproximadamente, con más de 300 horas teóricas presenciales y unas 160 de prácticas tanatorias.