Kiko Rivera e Irene Rosales han regresado de su luna de miel antes de lo previsto. La pareja aterrizaba en el aeropuerto de Barajas con gesto serio y sin dirigirse la palabra, de ahí que muchos apunten a una crisis matrimonial cuando no hace ni un mes que se han casado.

Al parecer, han tenido que sufrir el constante acoso de los fotógrafos durante su viaje y todo apunta a que una persona cercana a ellos les ha chivado dónde iban a pasar lo que tendría que haber sido un feliz viaje.

Por otro lado, el mal tiempo ha sido una constante durante su estancia en Maldivas, lo que también habría hecho que adelantaran su vuelta. Aun así, según testigos que viajaban en el mismo avión, los tortolitos no se dirigieron la palabra en las 7 horas que duró el vuelo y su cara de pocos amigos al salir del avión apunta a que algo les ha pasado.

Inmediatamente después, cogían el AVE a Sevilla para llegar lo antes posible a casa, junto a su hija Ana. Un feliz reencuentro del que las cámaras fueron testigo.