La familia de Mario Biondo, el fallecido marido de Raquel Sánchez Silva, ha recibido una buena noticia en el quinto aniversario de su muerte: una jueza española ha admitido a trámite la querella criminal contra el forense que firmó la autopsia, que los Biondo presentaron en los juzgados de Plaza de Castilla el pasado febrero.

Su lucha ha sido desde el principio demostrar que Mario no se suicidó y llevan cinco años batallando continuamente pero, hasta el momento, no han conseguido demostrar más que lo que sentenció en su día la investigación del caso: que se trataba de un suicidio de libro.

Pero ni los investigadores privados que ellos mismos enviaron a España desde Italia han logrado convencerles de que su hijo se quitó la vida. De ahí que en la demanda presentada en febrero se basasen en un nuevo informe realizado por un perito en grafología español que sostiene que la firma del forense presentada en el informe del 30 de mayo de 2013 y el documento judicial del día 31, no es la misma.