Iñaki Urdangarin hace un año celebraba su medio siglo de vida rodeado de su familia y seres queridos en un restaurante en Ginebra. A diferencia de esa gran celebración, este 15 de enero el marido de la Infanta Cristina le toca celebrar su cumpleaños en la cárcel de Brieva donde está cumpliendo condena desde el pasado 18 de enero por motivos de corrupción en el caso Nóos.

Los días en la prisión son muy rutinarios y no hay días especiales (salvo alguno en Navidad) por lo que poco importa que sea su cumpleaños. No tendrá ni comida especial, ni soplará velas, ni recibirá visitas hasta el fin de semana, solo podrá recibir llamadas de 5 minutos, que es a lo que tiene derecho.

En la cárcel que se encuentra es una prisión de mujeres por lo que está solo en el módulo masculino y evita tener que relacionarse con otros presos estando en la soledad absoluta. Tiene tiempo de sobra para pensar y por ello se ha volcado en el ejercicio físico. Eso sí, a pesar de su soledad, que él sol elegido, si con alguien puede contar es con su familia, que no ha dejado de ir a visitarle en ningún momento.