Sara Carbonero, que acaba de ser operada de un tumor maligno en el ovario, todavía permanece ingresada en la clínica Ruber Internacional de Madrid, donde ha ido recibiendo la visita de familia y amigos.

La principal y más esperada ha sido la de su marido, Iker Casillas, el principal apoyo de la periodista en estos momentos. El futbolista no se ha despegado de ella ni un solo minuto desde que saliera a la luz la noticia de su cáncer, y fue fotografiado a su llegada a la clínica con gesto muy serio.

Iker todavía sigue convaleciente tras el infarto que sufrió el 1 de mayo, pero, a pesar de esta etapa tan difícil que les ha tocado vivir, la pareja ha demostrado estar más unida que nunca.

Por otra parte, la que tampoco se ha separado de Sara ha sido su hermana, Irene, otro de sus principales apoyos, así como sus padres. Isabel Jiménez, una de las mejores amigas de la periodista, también le ha mostrado todo su cariño, ya que fue de las primeras en ir a visitarla tras su intervención.