Carlos Seguí y Patricia Conde anunciaron su divorcio nueve meses después de convertirse en padres de su primer hijo. Desde ese momento se han convertido en los protagonistas de uno de los enfrentamientos más duros de la esfera pública.

Una desagradable etapa que parece no tener final después de que la presentadora decidiera romper su silencio sobre su divorcio con el empresario mallorquín confesando que él "disfruta de un régimen de visitas y paga una pensión de alimentos a su hijo que, por cierto, no llega ni para pagar la quinta parte de sus gastos".

Y tras estas declaraciones sobre su vida privada, su ex marido parece que no las ha recibido de la mejor manera y ha decidido confesar el resto de la historia a través del portal Vanitatis: "Ella dice que solo pago la quinta parte de lo que gasta mi hijo al mes. Bueno, todo depende de cómo se mire; si un niño español gasta de media 5.000 euros cada 30 días..entonces tiene razón".

Parece que aunque la actriz a primeras pidió 5 mil euros, ambos más tarde llegaron al acuerdo de que el empresario pagaría 800 euros mensuales por los gastos de su hijo. Ahora que no vive con el pequeño, el mallorquín ha tenido comparar un piso en Madrid para tener alojamiento cada vez que quiero verlo. Una situación que ha confesado querer cambiar ya que que tiene planes de pedir en un futuro la custodia compartida de su retoño.